miércoles, 30 de diciembre de 2009

2009-2010


Se nos acaba el año, y no sé qué decir.

Al momento de los balances soy pésima, ciega, olvidadisa, egoísta y demasiado poco objetiva. Incluso podria llegar a decir que este año fue pesimo, pero no, no lo diré. Sin embargo no ha sido el mejor, y me ha pillado en caida libre muchas veces, y otras tantas sin un paracaidas.

Por eso anhelo, como todos los años, como seguramente la mayoria de las personas, que el próximo sea mejor, para todos.

(..Y claro que las cosas en mi familia mejoren, que el amor no se acabe nunca, que él este bien, que la derecha no llegue al poder y si llega que alguien nos ampare).


Feliz año nuevo gente.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Despedida Ajena


No nos conociamos ni nunca llegamos a hacerlo. Es más, no recuerdo sus caras, a penas sus cabellos y que eran dos personas. Los vi de lejos, pero ni tan lejos, lo suficientemente cerca para darme cuenta de la tristeza en sus rostros.

Todo alrrededor parecia andar deprisa, las gentes con sus bolsos, los guardias vigilando, jovenes en los suelos esperando. Ruido, ruido y más ruido. Todo iba muy rápido, les quedaba poco tiempo.

Los vi abrazarce, besarce, seguramente ella diciendole "Te amo, cuidate", y él respondiendole que también la amaba. Ella no lo soltaba, queriendo seguramente retenerlo lo más que pudiera, agotar hasta el último segundo. Sus rostros se juntaban, y las lágrimas de la muchacha caian en la cara de su amado. Ninguno se imaginaba que yo los estaba mirando, y viendo reflajada en su despedida también la mia, la alguna vez mia, y quizá también la futura, espero.

Ahora sí que no hay tiempo. El muchacho debe irse...Sin embargo mientras avanza, ella lo sigue tomada de su mano, y cuando ya llega la ahora de cruzar las puertas, le de un último beso, un último abrazo, y adiós amor mío.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Vuelvo?


Media tembleque aún, y sin mucho contenido, vuelvo a este rincón olvidado.

Despues de algunos meses dificilicimos, y con el miedo de un futuro demasiado incierto, trato de darme animos y volver a las de antes. Porque no quiero más ausencia de sentimientos, ni menos el espacio para depositarlos. Costará mucho al principio, hasta quizá no lo logre, pero más mirar por la ventanita, y por qué no, asaltar al corazón.

sábado, 5 de diciembre de 2009

De Victor Jara a Joan.

28 de Septiembre


Queridisimo amor mío,
Soy el hombre más feliz del mundo en este momento, pues siendo hoy mi cumpleaños he recibido tu precioso regalo de cuatro cartas y dos maravillosas fotos donde están dos seres que amo tanto; tú, vida mía y Manuelita ...Ahora en la noche después del recital he leído más detenidamente tus cartas y estoy un poco revuelto, deprimido un poco. Primero me pides que no te idealice, que no te consideras con cualidades humanas para ser compañera de un comunista; que debo tener muy presente que no eres sociable; que temes a las personas que viven con un ideal muy alto; que temes también la posición intelectual en el comunismo.
Cómo responderte a todo para que me entiendas amor mío. Nunca dije que a ti te idealizo. A ti te quiero, y conociendote así tal cual eres con todas tus virtudes y tus defectos, he aprendido a quererte mucho más todavía. No creas que me he cegado, no creas que te tengo en un pedestal. Yo quiero mucho más con el corazón que con la cabeza y si estás tan dentro de mí es porque así como eres, eres toda para mí. Yo creo que el amor es esa mutua comprensión que existe entre dos seres humanos y ese "algo" que ayuda a vivir el uno para el otro. Además te quiero tanto que mi felicidad reside en hacerte feliz cualesquiera sea el camino que haya que tomar.

Y aquí reside el otro punto. Yo tomaré el camino del comunismo. ¿Acaso mi deber como hombre y el amor son incompatibles? Yo no te exijo vida mía que tú también seas comunista. No, no te lo puedo exigir. A nadie se le exige que piense de determinada manera, por más cerca de uno que esté. Me alegra saber sí que no eres católica y que los sufrimientos te han hecho una gran mujer capaz de ser amiga verdadera y madre y capaz de quererme a mí a pesar de tus desiluciones pasadas. Por favor no creas que yo desprecio al resto no comunista. Todos somos seres humanos ante todo y un comunista debe demostrarlo con mayor razón porque ahí radican los fundamentos de sus principios, lo demás es fanatismo o snobismo. No creas que yo seré un apóstol, no tengo cualidades para serlo, y para ser fnático no tendré tiempo. Tampoco creas que el ser un comunista activo significa pasar encerrado las 24 horas del día dejando abandonado todo lo demás. No amor mío. Hay que trabajar mucho, sí, pero seguramente mi trabajo estará relacionado con el trabajo del teatro, es decir, con mi trabajo. ¿Cuáles son tus terribles defectos entonces para no estar conmigo y amarme igual si tú eres un ser humano como yo? Yo no soy Jesucristo y no me alejaré a las montañas para meditar. Mi trabajo comienza en ti y termina en ti. Es todo lo que anhelo.

Dices también que temes a los que viven con ideales muy altos. Está bien. Yo también temo a eas personas. En cuanto a mí creo que con lo poco que conoces a mi familia y los amigos con que me he criado puedes comprobar que estoy hecho para conocer la realidad. Y mi ideal como comunista no tiene más altura que apoyar y reforzar a los que creen que con un régimen del pueblo, el pueblo será feliz. Trataré de no ser obsesivo y de darme cuenta que lo que hay debajo de mi es tierra, y que los que pasan a mi lado tienen dos hojos y una boca como yo.
No temas de mí, vida mía, sólo hay que temer no abandonar dentro de ti y de mí para encontrar la simplicidad. En cuanto a ser intelectual, te confieso sinceramente que no soy tan frío como para eso. Tú me conoces, sabes que poco es lo que puedo intelcualizar. Parece que mi colador no está en la cabeza sino en mi alma. Algo que topa adentro y ahí empieza a brotar hasta que logra salir hacia afuera. Decir que intelectualizo el comunismo es demasiado decir porque todavía no sé lo es que un comunista dentro de mí.

Pero como te digo, algo me topó adentro y está empezando a brotar. Además tengo un background que me ayude a sentir más fuerte las esperanzas del pobre, del explotado y por conocer esa realidad tan dentro de mí mismo creo que no podría intelctualizar. Si intelectualizo en esto dejaría de ser yo mismo y ya no podría ni saludar a los Morgados, a Juanito, a todos mis amigos de infancia, a mis hermanos, a mi padre y despreciaría todo lo que me dio mi madre. A ellos tengo que ayudar y luchar por ellos, para que ojalá comprendan y sean testigos de que hay un mundo mejor, y creo que en esto me comprendes y me puedes ayudar como ya lo has hecho.
Vida mía, contigo soy completo y si te alejo de mí soy como sin alas...

Es una historia sencilla, una historia de amor, del verdadero amor, de aquel que surge desde el fondo de la vida y que lo embellece todo. Una historia simple como la guitarra campesina, como una figurita pintada en Talagante, como un camino, un álamo, una flor. Una historia de nuestro pueblo, que en todas sus manifestaciones, aun en las trágicas, introduce elementos graciosos y hasta divertidos.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Amando a Otro

Nada dijo Rosa de cuanto había visto la noche anterior, cuando regresó el Capitán después de tantos meses de ausencia y la niña Irene lo recibió como a un desconocido, me bastó ver su cara para saber que lo mejor sería despedirme del vestido de novia y mis planes de criar niños rubios de ojos azules en los días de mi vejez. El hombre propone y dios dispone. Si una mujer ofrece la mejilla para que su novio no la bese en la boca, hasta un ciego puede ver que ya no siente amor; si lo lleva al salón, se sienta lo más lejos posible y lo queda mirando en silencio, es que piensa decírselo allí mismo sin rodeos, tal como tuvo que oírlo el Capitán: lo siento mucho, pero no me casaré contigo porque estoy amando a otro; así se lo dijo y él nada respondió, pobre, me da lástima, se sonrojó mucho y le temblaba la barbilla como una criatura a punto de echarse a llorar, yo lo vi por el resquicio de la puerta entreabierta y no lo hice por curiosidad. Dios me libre, sino porque tengo derecho a conocer los problemas de mi chiquilla, si no, ¿cómo la podré ayudar? No en balde la he cuidado y querido mucho más que su propia madre. Se me encogió el corazón cuando vi a ese muchacho sentado en el borde del sofá con los paquetes envueltos en papel de regalo, su pelo recién cortado, sin saber dónde meter ese amor que anduvo juntando todos estos años para Irene; buen mozo me pareció, algo y elegante como un príncipe, bien vestido como siempre anda él, tieso como un palo de escoba, un verdadero caballero, pero de poco le vale su pinta de galán, porque la niña no se fija en esas cosas y menos ahora que está enamorada del fotógrafo; camarón que se duerme se lo lleva la corriente, no debió irse Gustavo dejándola sola por tantos meses. Yo no entiendo a esas parejas modernas, en mis tiempos no había tanta libertad y todo funcionaba como es debido: la mujer callada en su casa. Las novias esperaban bordando sábanas y no andaban encaramadas al anca de las motocicletas de otros hombres; eso debío prevenirlo el Capitán en vez de partir de viaje tan tranquilo, yo lo vi desde el principio y se lo dije: ausencias causan olvidos: pero nadie me hizo caso, me miraron con lástima como si yo fuera una estúpida, pero no tengo ni un pelo de tonta, más sabe el diablo por viejo que por diablo. Creo que Gustavo adivinó que estaba frito, no había nada que hacer, ese amor estaba muerto y enterrado. Le sudaban las manos cuando puso sus paquetes sobre la mesa de la sala, preguntó si aquella decisión era definitiva, escuchó la respuesta y se marchó sin mirar hacia atrás y sin averiguar el nombre de su rival, como si en el fondo supiera que no podía ser sino Francisco Leal. Estoy amando a otro, fue todo lo que dijo Irene y debe haber sido suficiente, porque bastó para hacer trizas un noviazgo que duraba no me acuerdo cuántos años. Estoy amando a otro, dijo mi niña, y sus ojos brillaron con una luz que nunca antes vi en ellos.



De amor y de sombra, Isabel Allende.

sábado, 7 de noviembre de 2009

NN

Lamentablemente las ganas de escribir si han esfumado tan rápido como aquellos dias en que se juraba amor eterno.
La verdad de todo, es que me equivoqué, y ahora lo estoy pagando.
Sin embargo ya ha sido demasiado, y esas típicas intuiciones florecen a cada segundo. La manera de las palabras, la indiferencia, la distancia, muy parecido a la última vez. Y bueno, también hay otras cosas confidenciales que más hacen vivir en esta agonía.
Lo peor es que jámas tendras la seguridad, hasta que la verdad se presente ante tus ojos, y habrá que vivir en esta desesperación sin pausas, día y noche enloqueciendo de dudas, desesperanzas, tristezas, dolores, penumbras, desamores.
Y no saber qué es lo que se quiere. Seguir así, teniendo aun las ilusiones de llegar a buen termino, haciendote creer que aun está ahí, que te esta esperando, y que solo fueron unos descuidos, o realmente que ya desde hace tiempo todo iba en picada, quizás cuándo la habra visto, cuándo la habrá sentido, cuando el pasado perdió todo significado, y el olvido fue resivido con los brazos abiertos. Pero es esa idea la que me desgarra, me hace querer buscar una venda para mis ojos, tapones para mis odios, vivir en un encierro.
Y día tras día los recuerdos se hacen más nítidos, como si solo hace segundos hubiera estado sujetando su mano, mirandolo a los ojos, él diciendo que me amaba, yo diciendole que también, y todo era belleza eterna, era real, yo lo sentí en todo mi cuerpo. Vi la verdad en sus ojos, y la percibí en sus labios. No, nadie podria quitarme eso.
Sin embargo, creo que para él son parte del olvido, y llegó otra, otra oportunidad, sin previo aviso, a ocupar ese lugar, que seguramente hace mucho que estaba vacio, y que yo no supe cuidar.
Pero tengo todo este amor acumulado, solo para él, esperando por él, deseando que recuerde, queriendo, añorando esos momentos, en que eramos uno, en que no importaba más que él y yo, yo y él, entregados a ese amor que no me deja ni por consuelo.

viernes, 23 de octubre de 2009

Adios Inexistente


Te he dicho hola,
realmente es una adios.
No el que seguramente estas imaginando,
ni tampoco el mio.
Es uno realmente inexistente gracias a tu existencia.

Son aquellas palabras impronunciables,
que en el aire pierden el vuelo,
se desmoran, y se estrellan en el silencio.


Sin embargo parecen verdaderos latigazos,
mi incontrolable verborrea.
Quién sabe, quizás son anheladas en secreto,
por un bien también inexistente,
que contigo, conmigo, sin ti, sin mi,
ya esta todo escrito y no hay salida.

Y cada día más creo,
que mientras tocabas con esa suavidad mi cuerpo,
tejias en mi piel la eternidad,
de este amor incontrolado.




aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

aaaaaaaaaaaaaaaaa

aaa